Excmo. Sr. D. Luis Alfonso Gil Sánchez

Medalla nº XXVII

 

Madrid (1951), es licenciado con grado en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid (1977), ingeniero de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid (1979) y doctor ingeniero de Montes (1983). Catedrático (2002) en la ETS de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Natural, director del Departamento de Silvopascicultura (2004-12). Creó y dirige el Grupo de Investigación “Sistemas Naturales e Historia Forestal” de la UPM (2006). Miembro de la Real Academia de Ingeniería (2008), de la que fue Secretario General (2011-2015).

 

Ha impartido docencia en “Anatomía y Fisiología Vegetal”, del título de Ingeniero de Montes. En la actualidad enseña “Genética Forestal”, en el grado de Ingeniería Forestal, “Historia, Mejora y Conservación de los Recursos Genéticos Forestales” en el Máster de Ingeniero de Montes y “Producción Forestal” en el grado de Biotecnología.

 

Becario predoctoral en la Universidad de Glasgow (1979), en el Muséum National d’Histoire Naturelle de Paris (1979) y en el Institut National Agronomique de Paris-Grignon (1980). Realizó la tesis doctoral en el Instituto Nacional de Investigaciones Agrariasen el ámbito de la entomología forestal mediante el estudio faunístico de un grupo de coleópteros exclusivos de los bosques de coníferas en la Península ibérica. Desde 1983 trabaja en la E.T.S. de Ingenieros de Montes (U.P.M.), en la que se dedica a la anatomía, fisiología y genética de las principales especies forestales de los bosques ibéricos y macaronésicos.

 

Su primera línea de investigación fue el estudio y caracterización de la variabilidad intraespecífica en Pinus y Quercus, con objeto de explicar las diferentes adaptaciones al medio de una especie forestal. Esta actividad no se contemplaba en los árboles con área de distribución extensa, y se enmarca dentro de los programas de repoblación forestal que deben seleccionar la procedencia adecuada a cada localidad, así como la mejor calidad del material vegetal que se implanta. La actividad científica y técnica la centra en la mejora y conservación de los recursos genéticos forestales, línea con un tratamiento reducido en España, y en el estudio de la dinámica de nuestros bosques frente a perturbaciones naturales.

 

Ha estudiado las estrategias frente al fuego y su relación en los pinos con las piñas serótinas, cuya presencia o ausencia se debe a adaptaciones de fuegos de copa o de suelo y a la frecuencia de los incendios. En el caso del pino canario, evidenció que el rebrote, exclusivo en este pino, es una adaptación al volcanismo y que la posesión de piñas serótinas responde a la dispersión de la especie tras un evento volcánico. Especial interés ha dedicado al estudio de poblaciones marginales con demografía reducida de pinos, alcornoques, robles, hayas y olmos. Y en demostrar la extinción local y regional de los pinos, propios de nuestras empinadas montañas. Ha recuperado la procedencia de Pinus uncinata extinguida en la Cordillera Cantábrica (Puebla de Lillo, León). Así como, ha mostrado el carácter espontáneo de P. sylvestris en los arenales al sur del Duero; de Quercus suber en las islas Baleares, mostrando que alcornoques de Menorca tienen un origen tirrénico, así como individuos de P. pinaster en la misma isla, también poseen un origen tirrénico. O de Pinus canariensis en el Barranco de Arguineguín (Gran Canaria), una población marginal y apenas un centenar  de pinos que posee la mayor diversidad genética de la especie. Está situada a altitudes inferiores a los 500 m, muy por debajo del piso atribuido por los científicos al pino canario. En los últimos años trabaja en las propiedades físico-químicas de la cutícula y en la revisión del concepto establecido en la anatomía vegetal.

 

En 1986 integra la formación entomológica con la genética, tras la aparición en España de la enfermedad de la grafiosis en los olmos, que mató a millones de ejemplares y afecta a un grupo de especies leñosas -las más severamente amenazadas de la flora forestal ibérica-. Su objetivo fue recuperar las olmedas, trabajo financiado por la Administración Central y programas europeos y nacionales. El proyecto Mejora y conservación de los recursos genéticos de los olmos ibéricos alcanzo el éxito en 2013, al catalogar los primeros cinco genotipos nativos de Ulmus minor resistentes a la grafiosis. En la actualidad se dispone de más de una decena de nuevos individuos en los que se ensaya su tolerancia a la enfermedad con resultados prometedores. También se posee una segunda generación de clones, resultado del cruzamiento entre individuos resistentes de la primera generación, con mejores valores de resistencia que sus progenitores. Es de señalar que los ensayos necesarios para catalogar un genotipo como resistente supera una década de años. El Programa Nacional (1986-actualidad) permite asegurar la recuperación de las olmedas, iniciadas en 2013, tras las primeras catalogaciones. Un proyecto LIFE (2014-19) ha permitido repoblar 12.000 olmos en la provincia de Madrid.

 

Más de tres décadas dedicado al estudio de los olmos ibéricos han acreditado el valor científico, natural y cultural de sus especies. Antes de la enfermedad, más de la mitad de nuestros olmos estaban formados por un único individuo, descendiente de un clon introducido por Columela, que se extendió por España, Inglaterra y Suiza, pues los viñedos se cultivaban asociados a los olmos. Además, ha añadido un árbol más a la Flora Forestal Ibérica, pues en el ámbito científico Ulmus laevis era tenido como especie introducida. Ha demostrado el carácter autóctono del negrillo (Ulmus laevis) en la España silícea y ser el refugio durante las glaciaciones de las poblaciones de Europa occidental; también que el olmo común (Ulmus minor) solo es natural de la España caliza, pero se difundió en toda España y Canarias por la acción del hombre.

 

Desde 1992 y hasta la actualidad, trabaja en “El Hayedo de Montejo” (Madrid), mediante convenios con la Comunidad de Madrid y proyectos del Plan Nacional y de la Comunidad de Madrid. El monte de solo 120 ha reúne especies centroeuropeas en un entorno mediterráneo, que incluye robles albares y hayas centenarias, en el límite suroccidental de estas especies. Más de 25 años de trabajos han permitido conocer la evolución del clima y la importancia de los cambios en las variables meteorológicas, y el estudio de la genética, dinámica y evolución de uno de los bosques más singulares y emblemáticos del país. Sus altos valores de biodiversidad intraespecífica aseguran su resistencia al cambio climático y el papel del ratón de campo (Apodemus sylvaticus) se ha demostrado como un elemento básico para evitar la endogamia y lograr la regeneración anual de los robles.

 

En el periodo 2006-2011, dirigió un proyecto de cooperación al desarrollo financiado por la Universidad Politécnica de Madrid para la mejora del eucalipto como instrumento para la reducción de la pobreza en las zonas rurales de Etiopía. Esta especie, tanto por su elevada producción como por ser compatible con la cabaña ganadera, contribuye de forma destacada a la generación de ingresos económicos, a la diversificación de los sistemas agrarios de los pequeños propietarios. Los cultivos de eucaliptos satisfacen la demanda de productos maderables de un territorio muy poblado, deforestado y con elevados índices de erosión. En 2010 el proyecto fue premiado por el gobierno etíope y en 2012 fue Premio UPM de Cooperación Internacional en Investigación para el Desarrollo.

 

El eucalipto es un árbol solidario, exótico, pero no invasor. Por encargo del Ministerio de Agricultura es autor de un informe que niega el carácter invasor del eucalipto. Promueve su utilización en los lugares que permiten producciones económicas destacadas en la Cornisa cantábrica. Considera a la especie como un motor de desarrollo rural que beneficia a miles de pequeños propietarios, a cuyo interés se debe la superficie de eucaliptos en España.

 

Sus trabajos los ha complementado con el estudio de la Historia Forestal para conocer los procesos −culturales, económicos y sociales− que redujeron nuestros bosques a los territorios de menor valor agronómico y darles una vocación ganadera por la acción del fuego y la preponderancia histórica de la institución ganadera conocida como La Mesta. Considera que la estructura y expansión de los encinares se debe a la acción del hombre en detrimento de otras formaciones mixtas más favorecida por el mundo rural. Defiende la espontaneidad de nuestros pinares y el papel beneficioso de las repoblaciones con estas coníferas autóctonas, realizada por los ingenieros de montes desde 1940, durante la dictadura del general Franco. Ha sido coautor de 12 monografías sobre la transformación histórica del paisaje forestal en igual número de CCAA, que muestran el progresivo deterioro de nuestros montes y el estado general de deforestación de nuestro país hasta el periodo repoblador y el abandono de la agricultura y la ganadería marginal. Actualmente, y mediante metodología SIG, trabaja en el trazado real de las vías romanas en España. Aspecto que permite la localización de poblaciones de la geografía antigua y precisa el elevado desarrollo económico y social de la época, ligado a la deforestación en España por la necesidad de energía procedente de los bosques.

 

En 1991 fue secretario de la IX Reunión Nacional de la Sociedad española de Fisiología Vegetal y del II Congreso Hispano-Luso de Fisiología Vegetal, celebrado en Madrid. En el periodo 1993-2000 fue representante español del Comité: Quercus suber network del “European Forest Genetic Resources Programme” (EUFORGEN) dependiente del “International Plant Genetic Resources Institute”. Entre 2000-2005 es responsable del Comité: EUFORGEN Mediterranean Oaks network.”. En 2003 promueve y preside la: “Second International Elm Conference”, celebrada en Valsaín (Segovia, España). En 2010, organizó el congreso “Eucalyptus species management, history, status, and trends in Ethiopia”, celebrada en Addis Ababa (Ethiopia).  Desde 2014 es vocal del Patronato del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, a propuesta de la Junta de Castilla y León.

 

Ha sido investigador principal o coordinador de 221 proyectos de investigación competitivos nacionales o internacionales y responsable o investigador principal de 82 asistencias técnicas o proyectos de investigación con empresas, Administración Central o Autonómicas. Ha sido director o codirector de 37 tesis doctorales y ha participado en 365 publicaciones técnicas o científicas, de ellas 206 lo son en revistas del Journal Citation Reports (JCR).El factor de impacto de sus publicaciones, en marzo de 2019, le situaba en el primer puesto del área “forestal” en España.

 

En 1983 recibió el “PFEIL Reisestipendium de la Stiftung F.V.S.” de Hamburgo, concedido por la Forstwissenschaftliche Fakultät de la Albert Ludwigs Universität Freiburg im Breisgau. En 1989 se le concede el I Premio ENCE de Mejora Genética de Especies Forestales de la Fundación CEOE. En 2016 recibió el Premio UPM de Investigación.