"Añoranzas y desengaños. Una vida en una escuela de ingenieros". Por Javier Aracil

 

"Añoranzas y desengaños. Una vida en una escuela de ingenieros", es el título de la última publación del académico de la RAI, Javier Aracil, editada por la Universidad de Sevilla.

 

El libro consta de cuatro capítulos. En el primero se narran los años de formación del autor, especialmente su paso por la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid y la realización de la tesis doctoral, la primera que se leyó públicamente en esa Escuela y 1969. En este capítulo se narra las vicisitudes para la realización de la tesis en unos tiempos precursores de trabajos de esta naturaleza en las escuelas de ingenieros. Asimismo se incluye la formación del Laboratorio de Servomecanismos en la mencionada escuela, que fue el germen de la automática en las escuelas de industriales, precursor del posterior auge que alcanzaría esta especialidad.

 

El capítulo segundo resultará de especial interés para los antiguos alumnos formados en la Escuela de ingenieros de Sevilla. En ellos se narra la gestación de la Escuela y su posterior transformación durante los años sesenta y setenta del siglo pasado. Esta evolución supuso cambios radicales, pues desde la aparición del título de doctor ingeniero, a finales de los años cincuenta, se produjo una profunda modificación en la dedicación a la enseñanza y la investigación de los profesores de las Escuelas de ingenieros, que fue vivida con intensidad por el autor del libro. Fueron unos años particularmente críticos en los que a la renovación de las escuelas se sumó la muy radical que se estaba produciendo en el país y que desembocó en la Transición a la democracia.

 

El capítulo tercero se ocupa de la investigación más personal del autor. En él se ponen de manifiesto las deficiencias con las que se encontraron quienes pretendieron llevar a cabo una labor de investigación técnica que hasta entonces no se había realizado en los centros de enseñanza de ingenieros de nuestro país, al no existir una dedicación exclusiva por parte del profesorado ni realizarse tesis doctorales. Fue un cambio que hace irreconocibles las escuelas de entonces a los profesores y estudiantes de las escuelas de hoy. En la segunda parte del capítulo se dedica bastante espacio al control del péndulo invertido, problema al que el autor ha dedicado los diez últimos años de actividad investigadora.

 

En el capítulo cuarto y último del libro se reflexiona sobre los rasgos específicos y autónomos que caracterizan a los ingenieros, y su papel determinante en la invención y fabricación del mundo artificial poblado de artefactos en el que vivimos. En este mundo se consigue una vida más hospitalaria, prolífica, grata, confortable y benigna que en el natural, aunque obliga a una continua revisión por los problemas que lleva consigo.

 

Jueves, 17 Septiembre, 2020
La RAI en los medios