Una reflexión sobre la ingeniería y los ingenieros al empezar el siglo XXI

 

Discurso de ingreso del Excmo. Sr. D. Leopoldo Calvo Sotelo y Bustelo

Leído en el acto de su recepción pública el 11 de diciembre de 2003

Contestación del académico Excmo. Sr. D. Andrés Ripoll Muntaner

 

El discurso se inicia con unas preguntas fundamentales en el comienzo de este Siglo: ¿Qué somos, qué debemos ser, qué podemos ser los ingenieros? En un análisis apoyado en citas de Ortega y Gasset y en los ingenieros protagonistas de algunas novelas de Galdós, Alarcón, Balzac y Zola, observa que estas preguntas tenían un significado más preciso y respuestas más concretas en el Siglo XIX. Como rasgo común, los ingenieros de entonces eran gente de ideas avanzadas, liberales, creyentes en el progreso que su propia técnica impulsaba. Ciento cincuenta años más tarde, al comienzo de la transición política (1975), la madurez de los ingenieros y la percepción que tenían de la decadencia los hacía menos avanzados, más conservadores. La técnica ha sido durante un par de siglos protagonista de la historia en Occidente y el ingeniero, dueño, actor y sacerdote de ella, ha ocupado un lugar eminente en la sociedad.

 

El ingeniero, mediador entre la idea y la cosa, entre el proyecto y la obra, es el gran protagonista de la modernidad. Así lo ve Galdós que admira al ingeniero, y lo ve Ortega cuando le dedica un editorial en El Sol, y Spengler en la Decadencia de Occidente cuando subraya el papel central del ingeniero en la empresa de su tiempo. Pero en el siglo XX la técnica sigue su avance incontenible, aunque se hace púdica, menos visible, con unos avances sin embargo prodigiosos que oculta tras una aparente sencillez externa la complejidad interna de sus mecanismos. Por todo lo dicho anteriormente, lo que ha ganado en extensión el término ingeniero lo ha perdido en comprensión. Hoy la holgura económica obliga a los ingenieros a tener presente otros límites internos de desarrollo, les obliga a ceñirse al desarrollo sostenible.

 

Ha crecido tanto la extensión de los conceptos ingeniería e ingeniero que no es fácil encontrar una definición comprensiva de todos los significados, que abarque hasta la genética y la guerra preventiva. Curiosamente es la primera definición, la del Diccionario de la Lengua de 1803, la que hoy parece más comprensiva para contestar la pregunta inicial ¿Qué somos, qué podemos ser, qué debemos ser los ingenieros en este Siglo XXI? Decía el Diccionario hace doscientos años: “Ingeniero: el que discurre con ingenio las trazas y modos de ejecutar alguna cosa”. Ahí está el ingeniero. Cosificando las ideas, convirtiendo los proyectos en obras, encarnando en proyectos y en obras sus ideas o las que otros le proponen. Ésa era hace doscientos años y ésa es la función del ingeniero al comenzar el Siglo XXI.

  

Una reflexión sobre la ingeniería y los ingenieros al empezar el siglo XXI

Autor: Leopoldo Calvo Sotelo y Bustelo

Ed. Real Academia de Ingeniería

Año 2003

ISBN: 84-95622-19-1

Nº de páginas: 28

Rústica

 

Una reflexión sobre la ingeniería y los ingenieros al empezar el siglo XXI
84-95622-19-1