Viaje al centro de la madera

Discurso de ingreso del Excmo. Sr. D. Luis García Esteban

Leído en el acto de su recepción pública el 18 de enero de 2020

Contestación del académico Excmo. Sr. D. Luis Alfonso Gil Sánchez

 

Desde las dehesas españolas de un escaso número de árboles por hectárea hasta las selvas tropicales más densas, los bosques desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de la vida sobre la Tierra, influyen en el clima, intervienen en el ciclo del agua, actúan como verdaderos sumideros de carbono, evitan la erosión y albergan espacios y especies, configurando hábitats de excepcional importancia para el desarrollo de la vida salvaje. Además, proporcionan productos importantes para la sociedad, como madera, leña, corcho, resina, aceites esenciales, látex, o productos para la industria farmacéutica, entre otros.

 

Ocupan el 30,6% de la superficie emergida de la tierra (excluyendo la Antártida), es decir, unos 4.000 millones de hectáreas, de las cuales, unos 3.700 millones de hectáreas son bosques naturales con un mayor o menor índice de intervención humana.

 

La producción actual de madera en el mundo es de unos 3.800 millones de metros cúbicos, de los cuales el 50% se utiliza como combustible (se estima que unos 2.400 millones de personas utilizan la madera como combustible para cubrir sus necesidades básicas como cocinar, hervir agua o calentarse) y el otro 50% pasa a formar parte de lo que se conoce como madera en rollo industrial, es decir, la madera que alimenta las líneas de producción de primera transformación y pasta de celulosa. En estos momentos aporta el 1% del PIB mundial, sin computar segunda transformación (mobiliario y carpintería).

 

La tasa de deforestación anual sigue en aumento y aunque se ha decelerado en los últimos años, la tasa media anual de los últimos cinco se sitúa en torno a los 12 millones de hectáreas brutas, a las que algunas organizaciones dedicadas al manejo de datos forestales descuentan las plantaciones que se realizan anualmente cuando la semejanza entre un bosque primario y una plantación es nula.

 

Según un informe de la FAO, la deforestación supone la segunda causa principal del cambio climático después de la quema de combustinles fósiles, y representa casi el 20% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

Resulta paradójico que en pleno siglo XXI, con una tecnología tan avanzada en primera y segunda transformación, y la amplia gama de combustibles alternativos, se siga utilizando la madera para leña o carbón sin transformación alguna, ya que los expertos apuntan a que se debe fomentar el uso de la madera como combustible para asegurar la salud del planeta. La ausencia de planes de ordenación de países en vías de desarrollo, junto a las técnicas de corta y saca inadecuadas, la tipología de las especies, y los problemas sociopolíticos que albergan estos países, hipotecarán durante muchos años su producción para saldar su deuda externa, arrasando miles de hectáreas sin otra previsión que la del día siguiente. Los datos hablan por sí solos, mientras en los países desarrollados se alcanzan ratios de transformación en torno al 80%, en el resto, en ocasiones no superan el 12%. Soluciones temporales como la moratoria impuesta por algunos países tropicales sobre la exportación de madera en rollo, suponen alternativas de futuro para estas regiones desfavorecidas, que en un esfuerzo desesperado, intentan mantener estable su nivel de producción de madera. No obstante, la última palabra siempre la tendrá el complejo marco del comercio internacional.

 

El conocimiento de la pared celular permitirá abordar nuevos retos en materiales lignocelulósicos, diseñar nuevos productos, utilizar la lignina como combustible alternativo a los fósiles e incluso sustiruir gran parte de la industria petroquímica con este tipo de biomateriales. Para ello es necesario abordar sin reparos y mirar de frente el problema de la deforestación. La anatomía de la madera seguirá siendo una herramienta fundamental para el control del comercio de maderas.

 

El uso de la inteligencia artificial a través de reconocimiento de imágenes es la nueva etapa que estamos abordando para que las autoridades encargadas del control del mercado de maderas dispongan de una herramienta lo suficientemente fiable para establecer alertas tempranas. Si somos capaces de impedir el paso de madera ilegal, el comercio ilegal desaparecerá y con ello mitigaremos la deforestación y el cambio climático.

 

La ingeniería de montes tiene por delante el reto de conservar los pulmones del planeta.

 

Ed. Real Academia de Ingeniería

Año 2020

ISBN: 978-84-95662-74-3

Nº de páginas: 154

Rústica

Viaje al centro de la madera